diumenge, 29 de novembre de 2009


dolces cireretes, lluny i aprop

camí del Puig d'Arques, novembre 09

2 comentaris:

pandora ha dit...

Las fotos muestran un encantamiento inocente y degustativo, son entrañables, las entiendo bien, mellegan, lo artístico aquí no es relevante, pero no porque o lo sean, sino porque lo sensitivo lo vence, y así está bien.
De niña, el Tibidabo estaba lleno de esta baya del bosque tan colorida y alegre,recuerdo que a mi padre le gustaba comerlas y a mí verlo disfrutar,pues así se alejaba el prurito profesoral catedralicio que siempre tenía...,esa seriedad profunda que de algo me suena; la naturaleza lo transformaba, sonreía, notabas su deleite, y como conocía cada planta , bicho y flor...pues te encantaba el caminar con él.
Creo que estas salidas al campo son siempre muy "nutritivas", Montse, no dejes de hacerlas...seguidito.

pandora ha dit...

tiene tres errores este texto, dos en el primer párrafo, y no pude entrar a limpiarlos, en concreto a una negación sin la n, es lo que se entiende menos.
Puf, mi pruritoooo!!!!