dijous, 20 de setembre de 2012

valentia

"El anciano siguió contándole a Núñez que el tiempo había sido dividido en calor y frío, que son los equivalentes ciegos del día y la noche, y que era bueno dormir durante el calor y trabajar durante el frío, de forma que ahora, si no fuera por su llegada, todo el poblado de los ciegos estaría durmiendo. Dijo que Núñez debía de haber sido creado especialmente para entender la sabiduría que ellos habían adquirido y para servirles, y que a pesar de toda su incoherencia mental y sus tropezones tenía que ser valiente y hacer lo posible por aprender. Al oír aquello toda la gente que estaba en la puerta emitió murmullos de aprobación. Dijo que la noche -porque los ciegos llaman noche a su día- ya estaba tocando a su fin, y que ahora todos debían irse a dormir. Le preguntó a Núñez si sabía dormir y Núñez dijo que sí pero que antes de dormir quería comer. "

H.G. WELLS, El país de los ciegos (The country of the blind),
trad. Javier Calvo, Ed. Acantilado, 2004

es BALUARD, Museu d'art modern i contemporani de Palma, juliol12