diumenge, 22 d’abril de 2012

simis

"- Me dijo que usted había dicho una vez, cuando era estudiante, que casarse conmigo era lo mismo que casarse con un orangután. ¿Es verdad que ha dicho usted de mí eso? ¡Conteste usted!
- No lo recuerdo; pero es muy posible.
- ¿Que lo haya dicho usted?
- Sí.
- ¿Y qué debía hacer yo con un hombre que paga así la estimación que yo le tengo?
- No sé.
- ¡Si la menos, en vez de orangután, me hubiera usted llamado mona!
- Otra vez será. No tenga usted cuidado.[...]
Pío BAROJA, El árbol de la ciencia (1912), 
cap. VI, Sexta parte "Experiencia en Madrid"

aparador, Barcelona, abril12