dijous, 8 de desembre de 2011

autoscòpia

         La autoscopia, es decir el verse a sí mismo, es un fenómeno conocido desde hace ya muchos años, y no sólo en el terreno de la medicina. DOSTOJEWSKI, en su obra "El doble», lo describe a la perfección: "El señor Goldiakin quiso gritar, pero no pudo ; quiso protestar pero le faltaron las fuerzas para ello. Se le erizaron los cabellos y se sentó en una butaca, enfrente de aquel hombre, lleno de espanto. No le faltaba razón para ello. El desconocido había reconocido a su nocturno enemigo, Pero tal enemigo no era otro sino el mismo, el propio señor Goldiakin, otro señor Goldiakin exactamente igual que él.....en una palabra lo que se llama su doble".
Otros escritores como GUY DE MAUPASSANT, GOETHE, ALLAN POE, OSCAR WILDE, ALFRED DE MUSSET, también han descrito este fenómeno, muchas veces a partir de su experiencia personal.
[...] La definición propuesta por LUCIANOWICZ es: "La autoscopia es una percepción compleja alucinatoria psicosensorial de la imagen de nuestro cuerpo, proyectada en el espacio visual externo".
          La autoscopia es, por tanto, una alucinación en la cual el objeto es la imagen visual de nuestro propio cuerpo, o de partes del mismo, pero incluyendo siempre la cara. A veces, la imagen es transparente pero puede ser opaca y coloreada, e incluso poseer movimientos expresivos. La autoscopia puede presentarse en distintas formas. En la epilepsia, que es una de sus causas más frecuentes pueden distinguirse dos formas diferentes. En una de ellas, la imagen alucinatoria tiene un marcada carácter sensorial y reproduce casi  en espejo la imagen del paciente. En la otra, predomina la proyección extrapersonal del estado emocional actual, con o sin características especulares sensoriales. En algunos casos, la autoscopia puede tener también características táctiles, cinestésicas y auditivas. 
[...] La duración de la autoscopia suele ser breve, del orden de algunos segundos, aunque se han descrito algunas observaciones en las cuales el fenómeno era permanente. La reacción del paciente es de ansiedad o de sorpresa, según los casos.
La percepción de nuestro propio cuerpo en el espacio extrapersonal suele ser muy real, pero lo habitual es que los pacientes la refieran como un hecho patológico.
Según algunos autores, como LHERMITTE (1941, 1952 ;142, 47) y MENNINGER-LERCHENTHAL (1935, 143), la autoscopia puede presentarse en individuos normales al iniciarse el sueño o al despertar ("autoscopia onírica", "autoscopia del despertar" ) .
Patológicamente, la autoscopia puede producirse en varios grupos de enfermedades :
       a. Intoxicaciones e infecciones generales: fiebre tifoidea, etilismo crónico, estados toxico-infecciosos con gran afectación del estado general.
        b Psicosis : depresión, esquizofrenia, reacciones histerias del embarazo
        c. Epilepsia y migraña
       d. Lesiones cerebrales focales o difusas [...]
 
J.M. GRAU VECIANA, Tesis doctoral: La desintegración de la somatognosia en las lesiones cerebrales difusas, UAB (Facultat de Medicina), 1972



1 comentari:

Anna ha dit...

És el que ens vas explicar l'altre dia! Ja en parlarem altra vegada, que ho trobo molt interessant. A més, hi ha algun dubte que em ronda pel cap...