dimecres, 23 d’abril de 2014

després del primer, sempre més infranquejable


[EL ALMA TENÍAS]
El alma tenías
tan clara y abierta, 
que yo nunca pude 
entrarme en tu alma.
Busqué los atajos
angostos, los pasos
altos y difíciles..
A tu alma se iba 
por caminos anchos.
Preparé alta escala
-soñaba altos muros
guardándote el alma-
pero el alma tuya
estaba sin guarda
de tapial ni cerca.
Te busqué la puerta
estrecha del alma,
pero no tenía
de franca que era, 
entradas tu alma.
¿En dónde empezaba?
¿Acababa, en dónde?
Me quedé por siempre
sentado en las vagas
lindes de tu alma. 
P.SALINAS, Presagios, 1924