dimecres, 27 de gener de 2016

tacte

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"Como estudiantes de medicina, no estábamos sobrecargados de clases ni instrucción formal; la enseñanza esencial se llevaba a cabo junto a la cama del paciente, y la lección esencial consistía en escuchar, en comprender el "historial de la dolencia actual" de labios del paciente y hacer las preguntas adecuadas para conocer los detalles. Se nos enseñaba a utilizar los ojos y los oídos, a tocar, a palpar e incluso a oler. Escuchar el latido de un corazón, percutir el pecho, palpar el abdomen y otras formas de contacto físico eran no menos importantes que escuchar y hablar. Podían establecer un vínculo físico y profundo; las propias manos se podían convertir en herramientas terapéuticas."
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O. SACKS, En movimiento. Una vida, Ed. Anagrama, 2015